Título Original: El Nido Vacío
Año: 2008
Duración: 91 min.
Nacionalidad: Argentina
Director: Daniel Burman
Guión: Daniel Burman
Reparto: Oscar Martínez, Cecilia Roth, Inés Efron, Jean Pierre Noher, Arturo Goetz, Eugenia Capizzano, Carlos Bermejo, Ron Richter
[semaforo verde][estrellas 2][genero drama]
La película trae una buena carta de presentación, premiada en San Sebastian, uno de los directores más interesantes de la Nueva Ola argentina y una historia poco tratada y bastante interesante. Sin embargo, el resultado no acaba de encajar demasiado. Quizá sea por edad, pero la historia vital de una persona de 50 años con hijos que de pronto se queda solo, no me ha calado.
No es la primera vez que Burman reflexiona sobre las relaciones padre-hijo, es un tema recurrente en su filmografía a pesar de su edad (nació en 1973). La huella del director en la película es palpable, con muchas referencias a la cultura porteña, como el tema del judaismo (en Buenos Aires viven miles de judíos), las terapias de grupo, etc. En ese sentido la película sí que tiene cierto interés.
Es dificil categorizar la película, ya que no es ni un drama puro ni una comedia. Está a medio camino de los dos géneros y supongo que tiene que ser el telespectador quien la enfoque de una manera u otra.
Los dos papeles más destacados son los de Oscar Martínez y Cecilia Roth que se comen entre los dos prácticamente el 100% de las secuencias. No están nada mal, especialmente Oscar Martínez nos hace entrar en la piel del protagonista, sentir el hartazgo que sufre el personaje de la gente que le atosiga a todas horas (él es escritor de relativo prestigio).
Lo que sí que no me ha parecido nada correcto es el sonido. En una película donde prácticamente todo el tiempo se dialoga, la ecualización debería permitir entender perfectamente lo que se dice, especialmente cuando es un acento diferente. Pues no, el volumen saturado todo el tiempo, los personajes hablando como si tuvieran un calcetín en la boca, y todo el patio de butacas preguntando “¿que ha dicho?”, “¿como?”.
En conclusión, una película para todos los que empiecen a notar el síndrome del nido vacío o para aquellos que teman empezar a sentirlo dentro de poco. El resto, mejor esperar a que salga en DVD.